Of Chile and Chispa

Wednesday, July 27th, 2011
Chile

My first impressions of Chile, other than the way Chileans eat their Spanish and chop off the word endings - it´s so tame and orderly! People do what they´re supposed to and the cars even stop at crosswalks to allow pedestrians to pass! Quite a shock, coming from the craziness of driving in Mexico.

Puerto Montt is situated in the lake district of southern Chile, at the gateway to the Chilean Patagonia, and is a small pleasant city on an inlet with two volcanoes, Osorno y Calbuco, in the background. I haven´t seen them yet, as it´s been overcast, windy and rainy every day.

Wooden A-frame houses with sliding wrought iron fences remind me of the European cities of the late seventies/early eighties, each with its wood stove in the center of the house. The Chileans say this construction is best for the wind and the rain. Cozy and warm, at night we cuddle under down quilts as the wind whistles around the buildings. July, of course, is the worst month for rain, and the wind never ceases, no matter what the season.

The food is very different, lots of avocados (palta in Chilean-speak), salads, soups and stews, ¡nada picante, falta la chispa! A light breakfast, the main meal at 2 pm and around 7:30 or 8:00 in the evening, Chileans eat a light meal which they call la once. The term originated during Prohibition days when alcohol was forbidden and the men wanted to drink aguardiente at that hour, so they used la once as the code, as aguardiente contains eleven letters. There are several versions of the origin of this Chilean tradition, but according to el abuelo de la casa, this is the correct one.

Mexico is known in Chile as un país alegre, with a fascinating and rich culture. They mention Day of the Dead, the spicy food and the colorful mariachis. They love to hear about life in Mexico and I like to talk about it. I miss the chispa!

De Chile y Chispa

Mis primeras impresiones de Chile, a pesar de la forma en que la gente "come" las palabras y corta las terminaciones-¡es un país dócil y ordenado! La gente hace lo que se debe hacer, ¡y incluso los coches se detienen en los cruces para permitir el paso de los peatones! Toda una sorpresa, viniendo de la locura de conducir en México.

Puerto Montt se encuentra en el distrito de los lagos del sur de Chile a la entrada a la Patagonia chilena, y es una ciudad pequeña y agradable con dos volcanes, Osorno y Calbuco, en el fondo. No los he visto aún, como se ha nublado, ventoso y lluvioso todos los días.

Las casas son hechas de madera, con correderas vallas de hierro forjado que me recuerdan de las ciudades europeas de finales de los setenta / principios de los ochenta, cada una con estufa de leña que está situada en el centro de la casa. Los chilenos dicen que esta construcción es la mejor para el viento y la lluvia. Acogedor y cálido, por la noche dormimos bajo los edredones a medida que el viento silba alrededor de los edificios. El mes de julio, por supuesto, es el peor para la lluvia, y el viento no cesa, no importa cual sea la temporada.

La comida es muy diferente, un montón de aguacate (palta en la jerga chilena), ensaladas, sopas y guisos, ¡nada picante, falta la chispa! Un ligero desayuno, la comida principal a las 2pm, y alrededor de las 7:30 u 8:00 la gente come una comida ligera que se llama "la once." El término originó durante los días de la Prohibición, cuando el alcohol estaba prohibido y los hombres querían beber aguardiente a esa hora, por lo que utilizaba el código once, como aguardiente tiene once letras. Hay varias versiones sobre el origen de esta tradición chilena, pero de acuerdo con el abuelo de la casa, este es el correcto.

México es conocido en Chile como un país alegre, con una cultura rica y fascinante. Ellos mencionan el Día de los Muertos, la comida picante, y la música y los coloridos trajes de los mariachis. Les encanta oír hablar de la vida en México, y me gusta hablar de ello. ¡Echo de menos la chispa!