The Pursuit of Dreams

Friday, December 17th, 2010
sayulita dreamers 1

Moving to Sayulita was the realization of a major dream for us, way back (almost-five-years-ago!) when. A dream of forging a new life, away from the rat race, in a place where we would have context, have a chance to offer something of ourselves to a growing community, and - most importantly - find more time for each other, the family we wanted to grow, and the ongoing pursuit of dreams.

Those first weeks in Sayuilta still play vividly in my head, full of lessons and challenges and enrichment. The lovely high of leaving our hectic lives, flowing into the uncertainty of being strangers in a new town, attempting to define our identity and our place outside of the customary confines of "career" and "what do you do?"; the challenge of long-sought-after boredom (harder to manage in reality than in one's daydreams of doing nothing); and the fun in exploring a new land, new passions and new friends. I remember reading, making things from scratch, learning to do yo-yo tricks, Gab & I trying to teach ourselves the guitar & ukulele, fresh-squeezed orange juice, simplicity. The unfettered time that came with restarting our lives, the open slate that was each gloriously unplanned day...

As much as we cherished those lazy days of our first summer here, we are not ones to do nothing for too long and quickly found ourselves at the helm of two successful businesses, which as we grew them, often had us so busy we could rarely find time to even get to the beach. Of course being busy and productive is rewarding, wonderful, and necessary - certainly nothing I'm complaining about. I love that our work and our lives in Sayulita ebb and flow between being very busy and not very busy at all. It allows me to enjoy each time to the fullest. Now, as our family finds itself with some very welcome extra time on our hands, we open ourselves to new possibilities and adventures; we find time to nourish latent talents, enjoy more days together, and rekindle that libertine spirit that fueled our early days in Sayulita and led us down our first successful path here. I can't help but feel optimistic. It's going to be a dreamy year.

Winter Wonders! Christmas tunes on the iPod; lots of great times with our friends; making music with my boys.

¡Feliz Navidad!  Andrea Villarrubia

La Búsqueda de los Sueños

Sayulitadreamers

Mudarnos a Sayulita fue la realización de un gran sueño para nosotros, ¡ya casi cinco años!. Un sueño de forjar una nueva vida, fuera de la carrera de ratas, en un lugar donde habría contexto para tener la oportunidad de ofrecer algo de nosotros mismos a una comunidad creciente y - más importante - encontrar más tiempo para estar juntos, la familia que queríamos crecer, y la búsqueda permanente de nuestros sueños.

Esas primeras semanas en Sayuilta siguen desempeñando vívidamente en mi cabeza, llenas de lecciones, desafíos y el enriquecimiento de nuestra vida. La emoción embriagadora de dejar nuestra vida conocida fluía hacia la incertidumbre de ser extranjeros en un nuevo país, tratando de definir nuestra identidad y nuestro lugar fuera de los límites habituales de "carrera" y "¿qué haces?"  Hubo el desafío del aburrimiento, que habíamos deseado tanto, más difícil de manejar en la realidad que en uno de nuestros sueños de no hacer nada, y la diversión en la exploración de una nueva tierra, nuevas pasiones y nuevos amigos. Recuerdo leyendo, preparándo cosas desde cero, aprendiendo hacer trucos de yo-yo, Gab y yo tratando de enseñar a nosotros mismos guitarra y ukelele, la simplicidad de jugo de naranja recién exprimido. El tiempo sin límites que disfrutamos con reiniciar nuestras vidas, la lista abierta de cada glorioso día imprevisto ...

Por mucho que apreciamos los días de ocio de nuestro primer verano aquí, no somos los que no hacen nada durante mucho tiempo, y rápidamente nos encontramos al frente de dos empresas de éxito, que mientras nosotros los crecíamos, a menudo estábamos tan ocupados que ni podríamos encontramos el tiempo para poder ir a la playa. Por supuesto estar ocupado y productivo es gratificante, maravilloso, necesario - sin duda nada de lo que me quejo. Me encantan que nuestro trabajo y nuestras vidas en Sayulita reflujen entre estar muy ocupados y no ocupados en absoluto. Me permite disfrutar de cada momento al máximo. Ahora, como nuestra familia nos encuentra al borde de un poco mas tiempo en nuestras manos, nos abrimos a nuevas posibilidades y aventuras; hay tiempo para encontrar y nutrir los talentos latentes; disfrutarnos de más días juntos, y volver a encender ese espíritu libertino que alimentó nuestros primeros días en Sayulita y nos llevó hasta nuestra primera ruta éxitosa aquí. No puedo dejar de sentir optimista. Va a ser un año de ensueño.

¡Maravillas de Invierno! Los villancicos en el iPod, un montón de buenos momentos con nuestros amigos, haciendo música con mi esposo y mi hijo.

¡Feliz Navidad! Andrea Villarrubia