Why Being a Beginner is a PLUS in Yoga Practice

Tuesday, June 28th, 2011
Yoga Practice

We wake up early in the morning because of the beautiful summer weather and after having a cup of tea or coffee, we are ready to start the day. We might want to go to a yoga class but suddenly this strange feeling comes to our mind: " Am I crazy? What am I going to do in a yoga class if I can´t even touch my toes with my fingertips!"........ and we give up before even starting.

Well I have some good news for you, having a stiff body and being a beginner is a plus!
In a yoga class, we go over poses that the teacher carefully chooses while planning the class. Some poses will probably be easier for you than others. You might also have a natural proclivity toward either forward bending or back bending and toward twisting in one direction more than the other. If you feel stiff or tight in a particular pose, the teacher can always find a way to make those poses easier to suit your needs.

Once you practice regularly, being aware of your areas of tightness and the postures and variations that are relevant to them allows you to tailor your daily practice to your own needs.

Seen in this light, being an inflexible beginner is in many ways an advantage, because your range of movement is limited; you have no choice but to learn the basics thoroughly, proceeding gradually, step by step with plenty of time to master the early stages before adding more difficult steps. Even if you happen to be in exceptionally good shape, avoid the natural tendency to rush deeply into the postures before learning the initial steps properly.

Have patience and learn well; let your teacher guide you and any time you need to, ask your teacher for advice.
Please understand that the various postures are designed to open and release the tight areas of your body gradually. It may take you a while before you can do them all with ease. Be patient. Take your time. Enjoy the process.
Namasté.

Por qué ser un principiante es un bonus en la práctica de yoga

Nos despertamos temprano en la mañana debido al verano, luego tomamos una taza de té o café, y estamos listos para comenzar el día. Tal vez sentimos ganas de ir a una clase de yoga y de repente nos invade este pensamiento, "¿Estoy loco?  ¡¡¡Que voy a hacer una clase de yoga si ni siquiera puedo llegar a tocarme los pies con las puntas de los dedos de la mano!!!"....Y renunciamos antes de empezar.

Bueno, tengo buenas noticias para ustedes: ¡tener un cuerpo algo tenso y ser un principiante es un bonus!
En una clase de yoga hacemos varias posturas que el maestro elije con cuidado al planear la clase. Algunas de ellas probablemente nos resultarán más fáciles que otras. Seguramente tienes una tendencia natural a las flexiones hacia adelante o hacia atrás, o a realizar las torsiones hacia una dirección en particular. Si tienes tensión en un área del cuerpo específica, el maestro siempre puede encontrar una variante para que te sea más fácil realizar las posturas.
Una vez que tenemos una práctica regular, reconocer las áreas de tensión en nuestro cuerpo nos permite realizar las variantes que más se adapten a nuestras necesidades.

Visto desde este punto, ser un principiante poco flexible es de muchas maneras una ventaja. Debido a que tu rango de movimiento es limitado, no tienes más opción que aprender los conceptos básicos a fondo - procediendo gradulamente, paso por paso con tiempo, para dominar las posturas básicas antes de avanzar hacia las más complejas. Incluso si estás en increiblemente buena condición física, debes evitar la tendencia natural de apresurarte para hacer las posturas en lugar de aprender los pasos iniciales propiamente.

Ten paciencia y aprende bien, deja que tu maestro de yoga te guíe y pregunta cada duda que tengas; cada vez que lo necesites, pide consejo a tu maestro.

Por favor, debemos entender que las posturas son diseñadas para abrir y relajar las partes tensas de tu cuerpo gradualmente. Nos puede llevar tiempo al practicarlas con facilidad. Ten paciencia. Tómate tu tiempo. Disfruta el proceso.
Namasté.